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lunes, 29 de diciembre de 2008

WALL-E, de Pixar. No hay nada más que añadir.




"Sólo necesitabas que alguien cuidara de tí".

Ví Wall-E hace bastante tiempo, antes de abrir el blog y parece mentira que me halla resistido a hacer la crítica de la que considero mejor película de 2008. Aprovechando que me han regalado el DVD estas navidades (gracias Dunia) y que he vuelto a verla, pasado un tiempo de su estreno y el impacto que me produjo, voy a hacer esa crítica ahora.

Wall-E no se parece en nada al resto de películas de Pixar, de hecho, no se parece en nada a ninguna otra película y ése es uno de sus grandes aciertos. Bueno, teniendo en cuenta que tiene múltiples referencias a películas de ciencia-ficción, debería aclarar este punto: Wall-E es una película diferente a las demás, no es que no se parezca a otras, tiene elementos comunes al propio lenguaje cinematográfico que plantea, a las situaciones de comedia, a los efectos de sonido de otras cintas, a personajes de otras películas... pero es diferente, es una obra autónoma, mucho más adulta que el resto de películas de Pixar y completamente diferente a cualquier otra película estrenada este año.

Me recuerda a lo que fue 2001: Una Odisea en el Espacio en su momento, aunque teniendo en cuenta que su público debería ser infantil y familiar, su lenguaje, a priori, es mucho más accesible que el de la obra maestra de Kubrick. Y esto no es malo. Seguramente conoceréis a mucha gente que se aburrió viendo 2001, esto no pasará con Wall-E. Es muy posible que encontréis a espectadores que no entendieron el mensaje de 2001, esto tampoco pasará con Wall-E. Es una obra de arte para todos los públicos, pero sigue siendo una obra de arte.

En los tiempos en los que Pixar estaba terminando Toy Story, el primer largometraje hecho en animación digital, las grandes cabezas pensantes de la compañía (John Lasseter, Andrew Stanton y otros) tuvieron una reunión en la que perfilaron ideas para películas futuras, incluyendo Bichos, Monstruos SA, Buscando a Nemo y Wall-E. Ahora bien, no descubriré a nadie la increíble grandeza de este estudio y de las obras que surgen de él, los títulos que he nombrado lo atestiguan, tanto por calidad como por popularidad. Pero si el tiempo ha marcado el desarrollo de Pixar como empresa, también lo ha hecho con sus obras y Wall-E es el mejor ejemplo. Teniendo en cuenta el cambio climático y las consecuencias de la sociedad de consumo, que bien podrían haber estado presentes en la idea original de Wall-E, han optado por dirigirla a un público más global, más grande y mayoritario, no sólo a los niños. Han incluído por primera vez referencias directas a eventos actuales (la imagen del presidente de B&L, la macrocorporación que dirige los designios humanos en Wall-E, recuerda tanto en forma como en tono al presidente George Bush y aunque no es algo directo, es claramente intencionado) y a preocupaciones actuales. Eso es importante en un estudio familiar como Pixar.

Wall-E presenta un planeta inerte, yermo y deshabitado sin contar al último robot y a la cucaracha que le acompaña, cubierto de basura compuesta por trastos inútiles, que ha sobrevivido al paso de los años por la desaparición de toda vida en el único planeta con vida que conocemos. Es uno de los comienzos más arriesgados y tristes que se han visto en una comedia familiar, ya sea de animación o de imagen real. Aunque descubramos de forma concisa y divertida la vida y la personalidad de Wall-E en los primeros minutos, es difícil no pensar en la absoluta tristeza del mundo en el que vive y trabaja. Los humanos, presentados como consumistas a los que no les importa el dinero (ni a la empresa que les suministra todo tampoco, ya que el objetivo es el control absoluto de la civilización, otra idea bastante alejada del público infantil y que subyace por toda la cinta), el trabajo, ni el universo que les rodea... están tan consumidos por su sociedad de incomunicación (no se tocan y sólo se comunican mediante pantallas, la secuencia en la que dos humanos, hombre y mujer, se tocan por primera vez es tan simple como efectiva) y abotargados por ofertas de ocio que han dejado de satisfacerles. Incluso aquellos que tienen acceso a la información, como el capitán del Anxiom, no hacen uso de ella y sólo, cuando por casualidad se encuetra con esa infromación, cuando comienza a comprender cosas y a emplearse activamente por cambiarlas (otro mensaje subyacente y efectivo, subrayado por la sintonía de Así hablo Zaratrusta). También los robots que sirven a los humanos comienzan a pensar por sí mismos con la interacción de Wall-E, que aislado del resto ha desarrollado una personalidad propia (la escena en la que el pequeño robot M-O, que se dedica a limpiar de contaminantes externos todo lo que pilla, decide saltarse literalmente la línea establecida es igual de eficaz que las anteriores y tremendamente importante en la película).

Tal y como decía el psicólogo encargado de los prisioneros de los Juicios de Nurembreg, que se propuso definir la maldad, "el mal es la falta de empatía", y cuando los personajes, humanos y robots, de Wall-E comienzan a interactuar directamente unos con otros, es cuando comienzan a vivir de verdad ("no quiero sobrevivir, quiero vivir" dice el capitán).

Por otro lado está la historia de amor de la película. Una relación que podría haber incitado a las iras del público más extremista, porque es una relación asexual (va mucho más allá del tema homosexual o multisexual, ya que ni Wall-E ni Ev-E tienen sexo como tal), pero está contada de tal forma que le resultaría emocionante hasta al más enconado de los extremistas religiosos. Como justificación, y es algo que se pierde en el doblaje español (no voy a entrar a discutir sobre si el doblaje es adecuado o no en este momento, lo dejo para otro artículo), Wall-E malinterpreta el nombre de Ev-E y es a partir de ahí cuando comienza su enamoramiento de "ella" (Wall-E es incapaz de pronunciar el nombre de Ev-E correctamente y lo pronuncia con una A final alargada, para cubrirse muy inteligentemente las espaldas los autores, algo que se agradece). Una historia de amor sin más palabras que los nombres de sus protagonistas e "instrucción" ("directive" en inglés). All you need is love, vaya. Todas estas cosas convierten a Wall-E (también) en la película perfecta para una primera cita. Nada de azúcar y diálogos rebuscados para expresar sentimientos, esto robots lo hacen todo con apenas dos ojos, dos manos, y un diseñador de sonido en la cúspide de su creación.

Ben Burtt. No se cuántos Oscars y premios técnicos acumula este hombre, pero como este año no se lleve el correspondiente en los Oscars será el robo más descarado desde los efectos especiales a Titanic en vez de a Starship Troopers. Su trabajo en esta cinta es sencillamente increíble (junto con TODOS y digo TODOS los demás departamentos), dando voz a Wall-E sin usar ninguna voz humana, sino sólo sonidos electrónicos y alterados. Y se le entiende perfectamente. Sencillamente espectacular.

Todo esto en una hora y media, con 45 minutos sin diálogos, un ritmo perfecto y unas dosis de comedia slapstick perfectamente engarzadas hacen que la película sea un evento a no perderse, un "must-have" de ésos que hablan los yankis. Y después de la película todavía nos regalan con los títulos de crédito finales, entre los mejores de toda la historia del cine, que hacen un repaso a la historia de la pintura y sus estilos al tiempo que nos cuentan el renacimiento de la raza humana (no os los perdáis y volved a verlos si los dejásteis antes de tiempo). Aún está abierta la polémica sobre si debería o no ser nominada a la Mejor Película y no sólo a Mejor Película de Animación, algo que apoyo completamente, dado que sin duda es la película del año.

Esta vez, Pixar va a tener realmente difícil superarse, aunque ya he dicho esto otras veces.

VALORACIÓN: 6 UNIDADES APROVECHABLES (+1)

+Lo Mejor: Todo. Todo y TODO.
+Lo Más Aprovechado: El Sonido de Ben Burtt, pero sin despreciar la increíble labor de animación y del resto de departamentos, ya que está cerca de ser una película perfecta.
-No hay nada negativo, así que no lo busquéis en esta crítica.

¿Éxito o fracaso? Éxito, como todo lo que hace Pixar hasta la fecha, casi 650 millones de dólares en todo el mundo lo atestiguan.

Ficha en IMDB (nota 8,6)

Trailer de Wall-E:



Vídeo de Ben Burtt sobre el sonido de Wall-E:



Vídeo de SBARTSV sobre apariciones de Wall-E en las anteriores películas de Pixar:




lunes, 8 de septiembre de 2008

Nolan brilla con El Caballero Oscuro (2008)




La gran expectación que había levantado esta película, antes incluso de la muerte de Heath Ledger, hacía esperar un éxito de taquilla considerable, superando a la primera entrega de la nueva serie dirigida por Christopher Nolan. Instantes después del final del primer pase en España de Batman Begins (2005), los foros de Internet ya bullían con conversaciones sobre ¿quién debería ser el Joker? Casi nadie acertó y, una vez que se hizo pública la elección de Heath Ledger, la mayoría de comentarios fueron negativos, pero ahora, estrenada la película y con tiempo suficiente para valorarla más ampliamente, apenas hay voces que digan algo negativo sobre el trabajo del actor australiano. Es cierto que el impacto mediático de su fallecimiento el pasado 22 de enero fue enorme y, para qué vamos a negarlo, supuso un impulso todavía mayor para la carrera comercial de la película, pero su encarnación del Joker es sencillamente apabullante. Destaco esto en primer término por la sencilla razón de que es la noticia estrella relacionada con la película, pero no porque crea que es su única virtud.

Christopher Nolan ha conseguido, con pocas películas, colocarse como uno de los directores más importantes del momento. Su visión realista de la saga de Batman ha sido uno de los soplos de aire fresco más celebrados en el mercado, cada vez más saturado, de las películas de superhéroes. Cuando el impacto de Spider-Man empezaba a decaer en cuanto a la expectación de los fans (no así por el público, eso sí, ya que recaudó casi 900 millones $ en todo el mundo), Nolan ha conseguido hacer que su película se colocara como la “mejor de la historia” según los usuarios de IMDB (aunque las cosas se han normalizado, aún está entre las cinco primeras), se ha acercado (un poco, pero más que nadie) a las recaudaciones de la inalcanzable Titanic (1997) y, sobre todo, ha hecho que nos olvidemos por completo de su gran rival en el verano, el sexagenario Indiana Jones, ¿quién se acuerda de él a estas alturas del año?, y de todos los demás superhéroes que se han ido descolgando por las carteleras (léase Iron Man, Hulk…). Utilizando términos de Hollywood, Nolan ha hecho un golpe maestro.

Ahora bien, ¿es para tanto? ¿Es tan buena la película o estamos tan acostumbrados a ver obras menores en este sector que cuando vemos una buena película la elevamos a los altares? Hoy en día la expresión Obra Maestra se utiliza tanto y tan mal como te quiero, y los fans son cada vez más fanáticos y más radicales (quizás porque empiezan antes y tienen toda la información desde el principio, pero ésa es otra historia). ¿Dentro de unos meses nos olvidaremos de ésta película para cantar las alabanzas de, por ejemplo, Watchmen y nunca volveremos a hablar de ella? No lo creo. Es más, pienso que Nolan está haciendo un trabajo increíble, dando consistencia a una saga que hasta ahora había sido (bien) explotada como cuento gótico por Burton y (desastrosamente explotada) como… esto… como definirlo… fantasía homoerótica y pastillera por Joel Schumacher. Más allá de ser un simple personaje atormentado por la venganza, pero que apenas tiene tiempo para reflexionar, entre pelea y pelea, sentado en un sillón frente a una chimenea y esperando a que Alfred le traiga un coñac o un modelo cabezahueca (tanto da Kilmer que Clooney) recitador de diálogos pretenciosamente absurdos sobre la familia, el Bruce Wayne de esta saga, no sólo se plantea su situación y lo comparte, sino que afecta a todos los demás personajes, buenos, villanos y ciudadanos de a pie, en su cruzada por las oscuras calles de Gotham. La presencia de la ciudad en esta película y el mundo que ha creado no se quedan en un diseño de producción apabullante, sino que son el marco perfecto para la aparición de esta gente. En las anteriores películas de Batman, los villanos aparecen allí simplemente porque así debe de ser (con la posible excepción de la primera de Burton, en la que los orígenes y destinos del héroe y el villano se entrelazan constantemente). Pero más allá de simplemente atraer a los villanos excéntricos de turno a su ciudad, como haría cualquier otro superhéroe, es la aparición de un justiciero la que desencadena todo lo demás y, por una vez, todo lo demás es tanto o más interesante que Batman contra los malos. El personaje de Harvey Dent, el caballero blanco de Gotham, es, junto con Gordon y, por supuesto, el Joker, lo más interesante de la película. Son las acciones de estos personajes las que definen la película y su mensaje, que lo tiene, no Batman. Se podría decir que además de ser la primera película que no lleva el nombre de Batman en el título, es la primera que muestra al hombre murciélago como un elemento más, incluso menos relevante para el episodio concreto que los otros. Es posible que el mensaje que quiere dar Nolan con respecto al mundo real sea el que da la primera bailarina del ballet ruso que aparece en la película y que viene a ser algo así como que “se necesitan héroes justos y elegidos por sus cualidades, no vigilantes y justicieros que se toman la justicia por su mano”, pero al mismo tiempo, da un aviso, cuando Gordon dice que “Batman no es el héroe que deberíamos tener, pero sí el que nos merecemos”.

En cuanto a hacer una crítica de cada uno de los aspectos técnicos del rodaje, la verdad es que no hay ninguna mancha, nada se sale del patrón marcado hábilmente por Nolan. La secuela de Batman Begins (2005), es una película intensa, con un ritmo frenético a pesar de tener bastante más secuencias de diálogo que de acción (y teniendo en cuenta la visión de Nolan es un completo acierto), lo que no hace que éstas últimas no sean espectaculares (sobre todo la persecución al furgón de la policía), con un reparto ESPECTACULAR e interpretaciones memorables, una cámara en mano que no marea y una música intensa, casi siempre presente, pero alejada de las composiciones reconocibles. Hay que destacar que en los efectos especiales de la película, que los tiene y muchos, no sólo no se abusa de las CGI, sino que la mayor parte de lo que vemos es real (y el ordenador se utiliza después para eliminar cables, grúas, etc.) o tiene efectos de maquetas y superposición de capas muy logrados. En ningún momento pensé el últimamente tan habitual ¡cómo canta eso! La decisión de que esto sea así viene desde la primera película y es responsable de los elevados presupuestos de ambas cintas. Es un método que se está empezando a extender, sobre todo en cintas de acción ambientadas en el mundo actual (o cercano), para distanciarse de las películas de fantasía o ciencia-ficción cuyas escenas de acción más espectaculares están dominadas por imágenes generadas por ordenador. Otro ejemplo de esta misma técnica lo pudimos ver en La Jungla 4.0 (Live free or die hard, 2007).

En resumen, una de las mejores películas del año, que no merece la pena ver doblada al castellano (y no sólo por Ledger), y un paso de gigante de Nolan dentro de la industria, hasta el punto de que, probablemente va a afectar a otras películas y sagas como la de Superman, que se reinventará de forma más seria y realista, según fuentes no oficiales y rumores varios (por el momento). Al fin y al cabo esto es habitual en Hollywood.

La pregunta que suscita es… ¿quién será el siguiente villano y, sobre todo, cómo lo reinventarán/incorporarán dentro de la visión de Nolan? ¿Enigma?, ¿Catwoman?, ¿Pingüino?, ¿Hiedra Venenosa?, ¿Bane?, ¿Cara de Barro?, ¿el Ventrilocuo y Caracortada? ¿Sombrerero Loco?, ¿Mr. Freeze?, ¿o Arlequín volviendo para vengarse? ¿Y quién lo interpretará? Respuestas a ésas y muchas más preguntas nuevas en tu foro de cine habitual.


Datos, fichas y Valoración en Unidades Aprovechables

Título Original: The Dark Knight (2008)
Distribuidora/Estudio: Warner Bros, Legendary Pictures, DC Comics.
Producción: Christopher Nolan, Charles Roven, Emma Thomas.
Dirección: Christopher Nolan
Guión: Christopher y Jonathan Nolan
Música: James Newton Howard y Hans Zimmer

Fotografía: Wally Pfister
Dir. Artística: Nathan Crowley
Sonido: Richard King
Montaje: Lee Smith
Reparto Seleccionado: Christian Bale (Bruce Wayne/Batman), Heath Ledger (Joker), Aaron Eckhart (Harvey Dent/Dos Caras), Gary Oldman (Gordon), Morgan Freeman (Fox), Maggie Gyllenhaal (Rachel), Michael Caine (Alfred).

Datos de la recaudación a día 08/09/08: 949,398,000$
Recaudado fuera de EEUU: 437,200,000$ (46.1%)
Recaudado en EEUU: 512,198,000$ (53.9%)
Presupuesto (sin gastos de publicidad): 185 millones $
¿Éxito o fracaso? El segundo mayor éxito de la historia en la taquilla norteamericana y el séptimo a nivel mundial.
Fuente: BoxOfficeMojo

Valoración: 6 Unidades Aprovechables.
+ Positivo: El aire fresco que trae esta visión realista de un mundo de fantasía en su segunda entrega, cuando las presentaciones se han terminado. También el desarrollo y profundidad de casi todos sus personajes.
+ Remarcable: Heath Ledger, por supuesto, junto con el resto del reparto.
- Inservible: Verla doblada.

Harryhausen.
El Caballero Oscuro (2008)

La gran expectación que había levantado esta película, antes incluso de la muerte de Heath Ledger, hacía esperar un éxito de taquilla considerable, superando a la primera entrega de la nueva serie dirigida por Christopher Nolan. Instantes después del final del primer pase en España de Batman Begins (2005), los foros de Internet ya bullían con conversaciones sobre ¿quién debería ser el Joker? Casi nadie acertó y, una vez que se hizo pública la elección de Heath Ledger, la mayoría de comentarios fueron negativos, pero ahora, estrenada la película y con tiempo suficiente para valorarla más ampliamente, apenas hay voces que digan algo negativo sobre el trabajo del actor australiano. Es cierto que el impacto mediático de su fallecimiento el pasado 22 de enero fue enorme y, para qué vamos a negarlo, supuso un impulso todavía mayor para la carrera comercial de la película, pero su encarnación del Joker es sencillamente apabullante. Destaco esto en primer término por la sencilla razón de que es la noticia estrella relacionada con la película, pero no porque crea que es su única virtud.

Christopher Nolan ha conseguido, con pocas películas, colocarse como uno de los directores más importantes del momento. Su visión realista de la saga de Batman ha sido uno de los soplos de aire fresco más celebrados en el mercado, cada vez más saturado, de las películas de superhéroes. Cuando el impacto de Spider-Man empezaba a decaer en cuanto a la expectación de los fans (no así por el público, eso sí, ya que recaudó casi 900 millones $ en todo el mundo), Nolan ha conseguido hacer que su película se colocara como la “mejor de la historia” según los usuarios de IMDB (aunque las cosas se han normalizado, aún está entre las cinco primeras), se ha acercado (un poco, pero más que nadie) a las recaudaciones de la inalcanzable Titanic (1997) y, sobre todo, ha hecho que nos olvidemos por completo de su gran rival en el verano, el sexagenario Indiana Jones, ¿quién se acuerda de él a estas alturas del año?, y de todos los demás superhéroes que se han ido descolgando por las carteleras (léase Iron Man, Hulk…). Utilizando términos de Hollywood, Nolan ha hecho un golpe maestro.

Ahora bien, ¿es para tanto? ¿Es tan buena la película o estamos tan acostumbrados a ver obras menores en este sector que cuando vemos una buena película la elevamos a los altares? Hoy en día la expresión Obra Maestra se utiliza tanto y tan mal como te quiero, y los fans son cada vez más fanáticos y más radicales (quizás porque empiezan antes y tienen toda la información desde el principio, pero ésa es otra historia). ¿Dentro de unos meses nos olvidaremos de ésta película para cantar las alabanzas de, por ejemplo, Watchmen y nunca volveremos a hablar de ella? No lo creo. Es más, pienso que Nolan está haciendo un trabajo increíble, dando consistencia a una saga que hasta ahora había sido (bien) explotada como cuento gótico por Burton y (desastrosamente explotada) como… esto… como definirlo… fantasía homoerótica y pastillera por Joel Schumacher. Más allá de ser un simple personaje atormentado por la venganza, pero que apenas tiene tiempo para reflexionar, entre pelea y pelea, sentado en un sillón frente a una chimenea y esperando a que Alfred le traiga un coñac o un modelo cabezahueca (tanto da Kilmer que Clooney) recitador de diálogos pretenciosamente absurdos sobre la familia, el Bruce Wayne de esta saga, no sólo se plantea su situación y lo comparte, sino que afecta a todos los demás personajes, buenos, villanos y ciudadanos de a pie, en su cruzada por las oscuras calles de Gotham. La presencia de la ciudad en esta película y el mundo que ha creado no se quedan en un diseño de producción apabullante, sino que son el marco perfecto para la aparición de esta gente. En las anteriores películas de Batman, los villanos aparecen allí simplemente porque así debe de ser (con la posible excepción de la primera de Burton, en la que los orígenes y destinos del héroe y el villano se entrelazan constantemente). Pero más allá de simplemente atraer a los villanos excéntricos de turno a su ciudad, como haría cualquier otro superhéroe, es la aparición de un justiciero la que desencadena todo lo demás y, por una vez, todo lo demás es tanto o más interesante que Batman contra los malos. El personaje de Harvey Dent, el caballero blanco de Gotham, es, junto con Gordon y, por supuesto, el Joker, lo más interesante de la película. Son las acciones de estos personajes las que definen la película y su mensaje, que lo tiene, no Batman. Se podría decir que además de ser la primera película que no lleva el nombre de Batman en el título, es la primera que muestra al hombre murciélago como un elemento más, incluso menos relevante para el episodio concreto que los otros. Es posible que el mensaje que quiere dar Nolan con respecto al mundo real sea el que da la primera bailarina del ballet ruso que aparece en la película y que viene a ser algo así como que “se necesitan héroes justos y elegidos por sus cualidades, no vigilantes y justicieros que se toman la justicia por su mano”, pero al mismo tiempo, da un aviso, cuando Gordon dice que “Batman no es el héroe que deberíamos tener, pero sí el que nos merecemos”.

En cuanto a hacer una crítica de cada uno de los aspectos técnicos del rodaje, la verdad es que no hay ninguna mancha, nada se sale del patrón marcado hábilmente por Nolan. La secuela de Batman Begins (2005), es una película intensa, con un ritmo frenético a pesar de tener bastante más secuencias de diálogo que de acción (y teniendo en cuenta la visión de Nolan es un completo acierto), lo que no hace que éstas últimas no sean espectaculares (sobre todo la persecución al furgón de la policía), con un reparto ESPECTACULAR e interpretaciones memorables, una cámara en mano que no marea y una música intensa, casi siempre presente, pero alejada de las composiciones reconocibles. Hay que destacar que en los efectos especiales de la película, que los tiene y muchos, no sólo no se abusa de las CGI, sino que la mayor parte de lo que vemos es real (y el ordenador se utiliza después para eliminar cables, grúas, etc.) o tiene efectos de maquetas y superposición de capas muy logrados. En ningún momento pensé el últimamente tan habitual ¡cómo canta eso! La decisión de que esto sea así viene desde la primera película y es responsable de los elevados presupuestos de ambas cintas. Es un método que se está empezando a extender, sobre todo en cintas de acción ambientadas en el mundo actual (o cercano), para distanciarse de las películas de fantasía o ciencia-ficción cuyas escenas de acción más espectaculares están dominadas por imágenes generadas por ordenador. Otro ejemplo de esta misma técnica lo pudimos ver en La Jungla 4.0 (Live free or die hard, 2007).

En resumen, una de las mejores películas del año, que no merece la pena ver doblada al castellano (y no sólo por Ledger), y un paso de gigante de Nolan dentro de la industria, hasta el punto de que, probablemente va a afectar a otras películas y sagas como la de Superman, que se reinventará de forma más seria y realista, según fuentes no oficiales y rumores varios (por el momento). Al fin y al cabo esto es habitual en Hollywood.

La pregunta que suscita es… ¿quién será el siguiente villano y, sobre todo, cómo lo reinventarán/incorporarán dentro de la visión de Nolan? ¿Enigma?, ¿Catwoman?, ¿Pingüino?, ¿Hiedra Venenosa?, ¿Bane?, ¿Cara de Barro?, ¿el Ventrilocuo y Caracortada? ¿Sombrerero Loco?, ¿Mr. Freeze?, ¿o Arlequín volviendo para vengarse? ¿Y quién lo interpretará? Respuestas a ésas y muchas más preguntas nuevas en tu foro de cine habitual.


Título Original: The Dark Knight (2008)
Distribuidora/Estudio: Warner Bros, Legendary Pictures, DC Comics.
Producción: Christopher Nolan, Charles Roven, Emma Thomas. Sonido: Richard King
Dirección: Christopher Nolan Dir. Artística: Nathan Crowley
Guión: Christopher y Jonathan Nolan SFX: Chris Corbould (supervisor)
Música: James Newton Howard y Hans Zimmer
Fotografía: Wally Pfister
Montaje: Lee Smith
Reparto Seleccionado: Christian Bale (Bruce Wayne/Batman), Heath Ledger (Joker), Aaron Eckhart (Harvey Dent/Dos Caras), Gary Oldman (Gordon), Morgan Freeman (Fox), Maggie Gyllenhaal (Rachel), Michael Caine (Alfred).

Datos de la recaudación a día 08/09/08: 949,398,000$
Recaudado fuera de EEUU: 437,200,000$ (46.1%) Recaudado en EEUU: 512,198,000$ (53.9%)
Presupuesto (sin gastos de publicidad): 185 millones $
El segundo mayor éxito de la historia en la taquilla norteamericana y el séptimo a nivel mundial.
Fuente: http://www.boxofficemojo.com/movies/?id=darkknight.htm


Valoración: 6 Unidades Aprovechables.
+ Positivo: El aire fresco que trae esta visión realista de un mundo de fantasía en su segunda entrega, cuando las presentaciones se han terminado. También el desarrollo y profundidad de casi todos sus personajes.
+ Remarcable: Heath Ledger, por supuesto, junto con el resto del reparto.

- Inservible: Verla doblada.

Harryhausen.

NO MUERTO de Pablo Sánchez Blasco. ESTRENADO EN EL FESTIVAL DE GIJÓN!!!